¿Por qué las habilidades inteligentes y los talentos especiales están asociados con el autismo?

Probablemente hayamos visto en el cine o la televisión muestras de habilidades especiales del espectro del trastorno autista: niños capaces de descifrar códigos muy complicados, adultos con una memoria pasmosa o un músico que toca temas al oído después de una sola escucha.

Las habilidades especiales son más frecuentes en el autismo que en otros grupos. Las pruebas psicométricas o los informes de padres muestran habilidades superiores en una o mas áreas en un 33% de los adultos con autismo.
Como ejemplo, S. Wiltshire es capaz de plasmar dibujos muy detallados del paisaje urbano de Tokio de memoria después de un breve vuelo en helicóptero sobre la ciudad.

Las habilidades especiales más frecuentes son:

  • las habilidades de memoria (70% de niños y adultos autistas)
  • las habilidades viso-espaciales (32%)
  • cálculo, dibujo o música (17% aprox. para cada área )

Los estudios de las habilidades especiales en el autismo pueden ayudarnos a entender la naturaleza de los talentos superiores en general y ayudar a conocer más sobre el autismo basándonos en el estudio de activos más que en sus déficits. Esto lo demostró U Frith con su teoría de la “coherencia central débil” basada en el estudio de pruebas de tipo rompecabezas. En ellas se descubrió la tendencia a procesar la información local en lugar de la global que puede actuar como un detonador del talento.
Un estudio 6.000 gemelos de 8 años indicó que los talentos informados por los padres en música, matemática, arte o memoria se asociaban positivamente con los rasgos autistas de los padres y con actividades e intereses rígidos y repetitivos. Los niños con talentos especiales mostraron más rasgos autistas y advertían y recordaban detalles que otros olvidaban.
El procesamiento centrado en el detalle puede estar en el origen del talento musical y artístico autista. Todos los sabios musicales estudiados hasta ahora han mostrado un tono absoluto, pero los niños autistas, incluso sin entrenamiento musical o competencia, son mucho más capaces que otros niños de retener la información exacta del tono durante días y semanas.
Mientras los niños neurotípicos pasan del enfoque en las notas exactas a las melodías, en el autismo parece que se conserva la capacidad de mantener representaciones exactas. El autista con muchos talentos no solo puede indicar los tonos musicales, sino también identificar el tono de las palabras habladas o los sonidos ambientales.
Muchos artistas autistas tienen un estilo sorprendentemente detallista. Algunos dibujan de una parte a otra en lugar de esbozar el contorno primero.
El procesamiento centrado en detalles es parte del fenotipo cognitivo del autismo, pero no explica todo. Las dificultades autistas sociales y de comunicación pueden ser el resultado de una “teoría de la mente” alterada:
mientras que los niños neurotípicos leen de forma espontánea e inconscientemente el comportamiento de los demás deduciendo estados mentales invisibles (“mira en el cajón porque quiere algo que cree que está ahí”), los niños autistas y adultos no lo hacen automáticamente. Para ellos, “leer mentes” es una tarea difícil y consciente, tan agotadora como hacer una división larga lo es para los neurotípicos.
La ausencia de “mentalización” intuitiva en el autismo también puede contribuir al talento. Las personas con autismo son mas independientes del pensamiento grupal y siendo más capaces de usar perspectivas originales. Los estudios que indican una mayor capacidad perceptiva en el autismo proporciona una nueva vía para comprender y explorar el talento y los posibles vínculos con la hipersensibilidad sensorial, la distracción y la aversión.
Junto con el ojo para el detalle y la mentalización reducida, el autismo también se caracteriza por la disfunción ejecutiva, más clara al afrontar el cambio y la novedad.
La “insistencia en la monotonía” autista puede estar relacionada con la dificultad en las habilidades ejecutivas basadas en el lóbulo frontal (planear, anticipar, controlar, cambiar de forma flexible e inhibir las respuestas habituales).
Es posible que la disfunción ejecutiva pueda fomentar talento en el autismo. Los estudios de la demencia fronto-temporal han sugerido, aunque no sin polémica, una liberación del talento asociada a la disminución de las funciones frontales.
Esta hipótesis ha sido probada por A. Snyder, quien ha afirmado ser capaz de liberar habilidades inteligentes en adultos sanos al bloquear el lóbulo temporal anterior izquierdo mediante el uso de estimulación magnética transcraneal. Aunque estos experimentos aun no se han replicado, existe un considerable interés en los aspectos positivos del control cognitivo reducido para la creatividad.

Francisco Porto
Psicólogo Sanitario y Master en Terapia de Conducta
Traducido y adaptado de:
Why are savant skills and special talents associated with autism?
World Psychiatry

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