Fobia Social o Trastorno por Ansiedad Social

Características y síntomas

La fobia social consiste en un miedo intenso a sentirse humillado en situaciones sociales, especialmente de actuar y sentirse en una situación vergonzosa frente a los demás. Puede estar acompañada de depresión o de abuso de sustancias, generalmente alcohol.
La persona que sufre Fobia o ansiedad social tiene la idea que los demás son muy competentes en público y ella no lo es. Los pequeños errores le parecen peores o mucho más exagerados de lo que en realidad son. Puede parecerle muy vergonzoso ruborizarse y sentir que todos lo están mirando.
Suelen tener miedo de estar con personas con las que no tienen confianza. O su temor puede ser más específico, como sentir ansiedad o angustia si tiene que dar un discurso, hablar con un jefe o alguna otra figura de autoridad.
El miedo social más frecuente es el miedo de hablar en público. Con frecuencia se evitan las situaciones sociales como fiestas y celebraciones. Son menos frecuentes las fobias a usar un baño público, comer fuera de casa, hablar por teléfono o escribir o firmar en presencia de otras personas o hacer pagos por el temor a equivocarse con los cambios.
Aunque la fobia social tiende a confundirse con la timidez, no son lo mismo. Las personas tímidas pueden sentirse muy incómodas cuando están con otras personas, pero no sienten una fuerte ansiedad por anticipar una situación social y no siempre evitan situaciones en las que se sientan cohibidas.
Por el contrario, quien sufre de ansiedad o fobia social no siempre es tímido. Puede sentirse cómodo con otras personas la mayor parte del tiempo, pero en situaciones especiales, como atravesar un pasillo con personas paradas a los lados o hablar en público, puede sentir gran ansiedad.
La fobia social trastorna significativamente la vida cotidiana de la persona, interfiriendo con su carrera profesional o con sus relaciones sociales. Se suelen evitar ascensos que impliquen un mayor contacto social o tener que hablar en público. El temor a una situación social puede comenzar días o incluso semanas antes y los síntomas pueden ser extenuantes.

Criterios diagnósticos del DSM-4 TR:

Gran temor persistente a una o más situaciones sociales o actuaciones en público en las que el sujeto se siente expuesto a personas que no pertenecen a su ámbito familiar o a la evaluación de los demás. La persona teme actuar de un modo que resulte humillante o vergonzante.
Las situaciones que les producen mayor fobia son: hablar o comer en público, asistir a reuniones sociales, dar clases, aparecer en espectáculos públicos, asistir a una cita amorosa, mirar a los ojos, etc.
La persona reconoce que este miedo es excesivo e irracional pero no puede controlarlo pudiendo experimentar dificultad para hablar, temblor de manos o en la voz, ruboración (ponerse colorado), náuseas o necesidad urgente de orinar.
Las situaciones que provocan fobia se evitan o se soportan sufriendo una intensa ansiedad, angustia o malestar.
Esta fobia interfiere marcadamente con la rutina cotidiana de la persona: las relaciones laborales (o académicas), familiares o sociales.
Las personas con ansiedad o fobia social comprenden que sus sensaciones son irracionales. Sin embargo, experimentan un gran temor antes de enfrentarse a la situación que temen y harán todo lo posible para evitarla.
A menudo consiguen enfrentarse a lo que temen, pero sintiendo una gran ansiedad o angustia desde mucho antes y sintiéndose muy incómodas todo el tiempo. Una vez pasada la situación ansiógena, las sensaciones desagradables pueden continuar en forma de preocupación por haber sido juzgados y o evaluados o por lo que los demás hayan podido pensar de ellos.
La fobia social tiene una prevalencia entre el 5 y el 15%. De estos el 20% manifestaba miedo a hablar o actuar en público. Casi la mitad de los casos confesaba tener miedo de hablar con extraños o conocer gente nueva. Otros temores son las actuaciones en público como comer, beber, escribir delante de los demás, o permanecer en una sala de espera.
La fobia social es más frecuente en las mujeres; pero en poblaciones clínicas, ambos sexos se muestran igualmente propensos, o se encuentra una frecuencia mayor en varones.

Inicio y evolución:

La fobia social suele aparecer generalmente al principio de la edad adulta, a veces con el antecedente infantil de timidez o inhibición social. Algunos individuos refieren situar el inicio al principio de la segunda infancia.
En los niños las fobias sociales se pueden manifestar con llanto, tartamudez, parálisis, mutismo o aferramiento a familiares.
Los niños mayores pueden mostrarse demasiado tímidos en los ambientes distintos a la familia, evitar el contacto con los demás, rehusar participar en juegos de equipo y mantenerse en un segundo plano en las actividades sociales.
Es frecuente la disminución de su participación en clase, negativa a asistir a la escuela o realizar otras actividades fuera de la familia.
Si la ansiedad social comienza en la adolescencia suele producir un empeoramiento del rendimiento social y académico.
La aparición del trastorno puede ocurrir de forma brusca, tras una experiencia estresante o humillante, o bien puede aparecer de manera lenta e insidiosa.
El curso de la fobia social suele ser crónico o continuo. A menudo persiste durante toda la vida, pero puede remitir total o parcialmente a lo largo de la edad adulta. La intensidad del trastorno y sus consecuencias están asociadas frecuentemente con acontecimientos vitales estresantes y exigencias sociales. A veces la fobia social aparece por primera vez cuando el individuo es ascendido laboralmente y se ve obligado a hablar a menudo ante el público por primera vez.
Los parientes de primer grado de los individuos con fobia o ansiedad social parecen tener más probabilidades de sufrir este trastorno, lo que indica un componente hereditario.

Terapia online de la fobia social

El tratamiento cognitivo-conductual de la fobia social que consta de los siguientes componentes:

Psicoeducación
Se comenzará explicando en qué consiste el miedo, la ansiedad o la fobia. Se explica también que es la Fobia social y los factores que pueden estar influyendo en su origen y mantenimiento.
Se explica también en qué consiste la reestructuración cognitiva o cambio de pensamiento. Cómo influye los pensamientos en las respuestas emocionales y conductas y qué son los pensamientos automáticos negativos.
Se hablará de las consecuencias de la evitación y en que consiste la técnica de exposición.

Reestructuración cognitiva
Es uno de los elementos más importantes en la terapia y se trabaja desde las primeras sesiones. Aquí aprende a identificar pensamientos negativos y como vencerlos ayudándose de un instrumento fundamental como es el registro escrito de pensamientos. En los registros el paciente aprende a analizar los pensamientos según su grado de realidad, su lógica o falta de ella, y en qué medida le son útiles o le perjudican. De esta manera podrá buscar pensamientos alternativos más ajustados a la realidad que le ayuden a conseguir objetivos, solucionar situaciones problemáticas o a recuperar su equilibrio emocional.

Exposiciones
El paciente va afrontando de forma gradual, en imaginación o en la realidad, entre sesiones, a las situaciones que le producen ansiedad social y que evita.

Identificación y abandono de conductas de seguridad
Se explica en que consisten y sus consecuencias y se instruye al paciente en la forma de abandonarlas y exponerse adecuadamente a las situaciones.

Cambio de foco atencional
Los pacientes con fobia social tienden a centrarse, cuando están en una situación social, en aspectos negativos y amenazantes relacionados con sus miedos. Estos aspectos pueden ser tanto internos (sus síntomas de ansiedad y nerviosismo, autoevaluación, etc. ) como externos (fundamentalmente las reacciones de los demás) Se dan pautas para que el paciente pueda focalizarse en aspectos que le ayuden a ejecutar mejor la tarea que esté realizando en una situación social dada.

Habilidades sociales
Se explorará cual es el grado de habilidades sociales que posee el paciente y se entrenaran aquellas áreas que se necesite. Se evaluará también la necesidad de mejorar la asertividad y la autoestima.

Control de la ansiedad
Se instruirá al paciente en técnicas de respiración, relajación (muscular progresiva, entrenamiento autógeno, Vittoz, etc.), técnicas distractivas, de imaginación positiva y auto-instrucciones.

Prevención de recaídas
Se aborda en la última fase de la terapia y en ella se repasan las técnicas, las dificultades y el cambio conseguido a lo largo de la terapia. Se afrontan las exposiciones más difíciles, se exploran las creencias y pensamientos negativos que aun puedan estar produciendo problemas al paciente, y se explica en qué consisten las recaidas y la forma de hacerles frente.
Aproximadamente el 80 por ciento de las personas que sufren de fobia social encuentran alivio a sus síntomas al seguir una terapia cognitivo conductual.

Si estás interesado/a en comenzar una terapia online con nosotros puedes contactarnos si tienes alguna duda o pregunta  o puedes contratar una sesión o un bono para conseguir un descuento en las sesiones.

Francisco Porto
Psicólogo Sanitario y Master en Terapia de Conducta
Referencias Bibliográficas:
Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, DSM-IV TR
La fobia social. Cristina botella y Myriam gallardo