¿Deprimido? Haga lo que más le guste

 Las terapias centradas en el cambio de conducta son tan eficaces como las que modifican los pensamientos  para  tratar los trastornos del ánimo.

350 millones de personas de todo el mundo sufren depresión. Existen diferentes técnicas para este trastorno, pero ninguna cuenta con más respaldo científico que la terapia cognitivo-conductual (TCC). Esta técnica introspectiva se basa en enseñar a los pacientes a reconocer y reformular los pensamientos problemáticos. Desde hace unos años los psicoterapeutas disponemos de otra opción: La terapia de activación conductual (AC),  que está demostrando ser tan eficaz como la TCC.

La activación conductual es una técnica extrospectiva en la que se  intenta modificar las acciones en lugar de los pensamientos. Se parte de la premisa de que los actos y los pensamientos están vinculados. Cuando un paciente aprecia y disfruta de la naturaleza y la familia, el terapeuta puede animarle a que vaya con frecuencia al parque con sus nietos.

De esta forma reforzará las conductas gratificantes al relacionarse más con el mundo exterior, cosa que puede ser especialmente difícil para las personas deprimidas, y creará una alternativa actividades no tan positivas, como rumiar una pérdida.

La intervención mediante Activación Conductual tiene en cuenta dos aspectos fundamentales:

  • El contexto o situación que provoca la conducta.
  • La función o efectos que tiene esa conducta en el paciente.

En la Activación Conductual  se evalúa y analiza tanto los acontecimientos de la vida del paciente, como las respuestas conductuales que da a estas situaciones.

Uno de los principios básicos de la  activación conductual defiende que  la persona con depresión cae en multitud de comportamientos evitativos que son efecto de la falta de refuerzo positivo y de la falta de estímulos positivos. Esta evitación se manifiesta mediante la interrupción de las tareas y actividades diarias, a través de rumiación del pensamiento o con la disminución de interacción con otras personas.

La AC existe desde hace bastantes años y algunos de sus elementos son ya parte de la Terapia Cognitivo Conductual o TCC. Su origen se encuentra en las técnicas conductuales que se aplicaban en la Terapia cognitiva de Beck. Pero hasta ahora no se habían puesto a prueba con el rigor necesario para evaluar su eficacia como técnica válida por sí misma.

En uno de los mayores estudios de ese tipo se dirigió una colaboración de 18 investigadores británicos para comparar directamente la AC y la TCC. Asignaron una de las dos terapias, de 16 semanas de duración, a 440 pacientes con depresión y examinaron sus progresos al cabo de 6, 12 y 18 meses después de iniciar el tratamiento. El artículo publicado en The Lancet reveló que ambos tratamientos resultaban igual de eficaces. Al cabo de un año casi dos tercios de los pacientes de ambos grupos redujeron al menos el 50 por ciento en sus síntomas.

Ventajas de la Activación Conductual

Rapidez

La AC se puede aplicar de forma más rápida que la TCC, con su misma eficacia.

Eficiencia

Los pacientes deprimidos podrían comenzar con terapias más sencillas, como la AC, y buscar atención más especializada en caso de no funcionaran. Los trabajadores sanitarios con menos experiencia podrían poner en práctica la AC tras un corto período de formación, con lo que sería una opción mucho más económica que la TCC, que exige una gran especialización

Alternativa desmedicalizada

El enfoque es similar a la prescripción de medicamentos antidepresivos, cuyo porcentaje de éxito resulta comparable al de tales terapias. La activación conductual podría ser un primer paso eficaz en el tratamiento sin los importantes efectos secundarios que presentan los antidepresivos. Además los beneficios de la AC y TCC se mantienen meses o años después de finalizar el tratamiento, cosa que no suele ocurrir con los antidepresivos.

Terapia totalmente personalizada

la AC no trata de aumentar simplemente el número de conductas que pueden parecer positivas. El análisis funcional de conducta detectará cuales son los comportamientos significativos en ese momento para el paciente que se deben reforzar.

Terapia online

La activación conductual es perfectamente aplicable como terapia online. Si crees que estas sufriendo una depresión y estás interesado en comenzar una terapia puedes contactarnos. Resolveremos encantados tus dudas y preguntas.

Francisco Porto

Psicólogo Sanitario y Master en terapia de conducta.