Quién le atiende

Mi nombre es Francisco Porto Pérez, soy Licenciado en Psicología, formado en la orientación cognitivo-conductual y Master en Terapia de Conducta.

Mi principal empeño será crear un clima de confianza y respeto que permita al cliente involucrarse en el proceso de cambio que lo encamine hacia las metas y valores que se ha marcado en la vida, ayudándole a conocer y potenciar sus propios recursos positivos.

¿Qué es la terapia cognitivo-conductual?

La terapia cognitivo-conductual se centra en los principios del aprendizaje y en como las personas organizan sus cogniciones y las interpretan.

El término “cognitivo” significa relativo al conocimiento y engloba pensamientos racionales, pensamientos automáticos, creencias y esquemas cognitivos o hábitos mentales. El término “conductual” se refiere a las conductas que derivan de las emociones y cogniciones. La manera en que nos percibimos a nosotros mismos, a los demás, los acontecimientos que nos ocurren y el mundo que nos rodea, así como las interpretaciones que vamos extrayendo de todo ello, determinan en gran medida nuestro comportamiento y nuestros sentimientos.

El origen de los trastornos psicológicos está en el uso de mecanismos adaptativos inadecuados debido a un aprendizaje erróneo y a una percepción e interpretación distorsionada de la realidad.

Desde este enfoque para resolver un problema, hay que modificar determinadas conductas, considerando en un sentido amplio como tales, los pensamientos, sentimientos y emociones.

La terapia comienza con el análisis del problema, sus antecedentes, sus consecuencias y los factores que lo mantienen. Luego se establecen de forma clara y precisa los objetivos terapéuticos y se diseña un tratamiento paso a paso para alcanzarlos que permitirá ir comprobando los progresos obtenidos.

La terapia cognitivo-conductual es la modalidad psicoterapéutica que cuenta con mayor apoyo empírico, siendo reconocida su eficacia en una amplia variedad de trastornos. Sus principales características son las siguientes:

  • Su brevedad (una media de 12 sesiones).
  • Está centrada en el presente, en el problema y su solución.
  • La relación terapeuta-cliente es de colaboración y el enfoque es didáctico.
  • La importancia de las tareas de auto-ayuda a realizar entre sesiones.
  • El carácter preventivo de futuros trastornos.