"Lo que perturba a los seres humanos no son las cosas, sino las opiniones acerca de ellas.
Epicteto
Quién le atiende
Mi nombre es Francisco Porto Pérez, soy Licenciado en Psicología, formado en la orientación cognitivo-conductual y Master en Terapia de Conducta.
Mi principal empeño será crear un clima de confianza y respeto que permita al cliente involucrarse en el proceso de cambio que lo encamine hacia las metas y valores que se ha marcado en la vida, ayudándole a conocer y potenciar sus propios recursos positivos.
N° de colegiado: G-3685. Más información.
¿Qué es la terapia cognitivo-conductual?
La terapia cognitivo-conductual se centra en los principios del aprendizaje y en como las personas organizan sus cogniciones y las interpretan.
El término “cognitivo” significa relativo al conocimiento y engloba pensamientos racionales, pensamientos automáticos, creencias y esquemas cognitivos o hábitos mentales. El término “conductual” se refiere a las conductas que derivan de las emociones y cogniciones. La manera en que nos percibimos a nosotros mismos, a los demás, los acontecimientos que nos ocurren y el mundo que nos rodea, así como las interpretaciones que vamos extrayendo de todo ello, determinan en gran medida nuestro comportamiento y nuestros sentimientos.
El origen de los trastornos psicológicos está en el uso de mecanismos adaptativos inadecuados debido a un aprendizaje erróneo y a una percepción e interpretación distorsionada de la realidad.
Desde este enfoque para resolver un problema, hay que modificar determinadas conductas, considerando en un sentido amplio como tales, los pensamientos, sentimientos y emociones.
La terapia comienza con el análisis del problema, sus antecedentes, sus consecuencias y los factores que lo mantienen. Luego se establecen de forma clara y precisa los objetivos terapéuticos y se diseña un tratamiento paso a paso para alcanzarlos que permitirá ir comprobando los progresos obtenidos.
La terapia cognitivo-conductual es la modalidad psicoterapéutica que cuenta con mayor apoyo empírico, siendo reconocida su eficacia en una amplia variedad de trastornos. Sus principales características son las siguientes:
- Su brevedad (una media de 12 sesiones).
- Está centrada en el presente, en el problema y su solución.
- La relación terapeuta-cliente es de colaboración y el enfoque es didáctico.
- La importancia de las tareas de auto-ayuda a realizar entre sesiones.
- El carácter preventivo de futuros trastornos.