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El Prozac es solo placebo.
El alcohol, la peor de las drogas.
El alcohol es peor para el adicto y su entorno que la heroína o el crac Un estudio realizado en Gran Bretaña evalúa las drogas en su vertiente sanitaria, así como en la económica y la familiar Provoca la mitad de muertes, pero más lesiones y crímenes y un mayor coste para la sanidad
El alcohol es una droga más dañina que la heroína o el crac. Esta es la principal y más llamativa conclusión de un estudio realizado por dos ex asesores del Gobierno británico y publicado esta semana en la revista The Lancet. La justificación de los científicos -David Nutt y Leslie King- es que, aunque las llamadas drogas duras provocan más muertes y en general más daños en quienes las consumen, el alcohol, y en menor medida el tabaco, genera muchos más daños sociales, lesiones, crímenes y costes sanitarios.
El estudio se realizó utilizando el análisis de decisión multicriterio (MCDA, por sus siglas en inglés), que consiste en ponderar diferentes vertientes de un problema y darle a cada una un valor; se utiliza en asuntos sociales conflictivos. En este caso, los investigadores realizaron el trabajo partiendo de dos niveles: los daños que las diferentes drogas provocan en los adictos y los que generan en su entorno y la sociedad. Lo singular es que cada factor tiene el mismo peso que el resto, de ahí el resultado final.En primer lugar, Nutt y King reunieron en el 2009 al Consejo Asesor sobre el Uso Indebido de las Drogas (ACMD por sus siglas en inglés) para que decidiesen sobre 16 criterios de daño, nueve sobre el individuo y siete hacia los demás; a su vez, estos problemas se dividían en físicos, psicológicos y sociales (se explican en el listado anexo). Meses después, ya en el 2010, los autores convocaron al Comité Científico Independiente sobre Drogas (ISCD) y a dos expertos externos, y entre todos decidieron evaluar unas veinte drogas según los criterios determinados el año anterior y en una escala de cero (ningún daño) a cien (máximo daño).Cada uno de los criterios fue debatido y analizado en grupo, hasta llegar a una decisión conjunta. Esto ha sido muy destacado en el trabajo, porque «las puntuaciones finales a menudo fueron diferentes de las sugeridas por los participantes, ya que al compartirlas desde sus distintas experiencias se revisaron algunos puntos de vista», dice el trabajo en The Lancet. Se ponderaron además los daños para darle a cada uno el peso que debe tener en el conjunto.Así, desde el punto de vista del adicto, la droga más dañina es el crac, seguida muy de cerca por la heroína; para el entorno, es, sin duda, el alcohol, a mucha distancia del resto.Decisiones políticas
Todo el trabajo está orientado a una visión práctica. El objetivo es que el Gobierno tenga datos suficientes a la hora de planificar sus políticas presentes y futuras, sus gastos y estrategias. David Nutt -profesor de la Universidad de Bristol, psiquiatra y neuropsicofarmacólogo, como se autodefine- se dio a conocer al gran público hace unos meses cuando dijo que consumir éxtasis era menos peligroso que montar a caballo, lo que le costó su puesto como asesor del Gobierno. Lo que ocurrió es que el ACMD afirmó que el éxtasis mata a unos pocos y afecta al sistema inmunológico y al cerebro de otros pocos más, por lo que proponía bajar su calificación de droga clase A (como la heroína y cocaína, el máximo nivel en Gran Bretaña) a la de clase B (el cannabis).
Sara Carreira. La Voz de GaliciaDescubren la razón de que los hombres sean más propensos al alcoholismo que las mujeres
Diferencias entre hombres y mujeres a la hora de liberar dopamina cuando ingieren alcohol, podría explicar que los hombres sean más vulnerables a convertirse en alcohólicos
Según informan investigadores de las universidades de Columbia y Yale, en Estados Unidos en un artículo que aparece publicado en la revista Biological Psychiatry, aunque se sabe que el alcoholismo afecta al doble de hombres que mujeres, hasta ahora se desconocía cuáles eran los mecanismos que podrían contribuir a esa susceptibilidad masculina.
Por ello, este grupo de científicos diseñó una prueba de laboratorio para analizar el consumo del alcohol de jóvenes y distinguir diferencias de género entre estos "bebedores sociales".
De este modo, sometieron a los participantes en el estudio a una tomografía por emisión de positrones (PET) después de haber tomado una copa de alcohol, para medir la cantidad de dopamina que libera su consumo y compararlo con otra prueba después de haber tomado una bebida sin alcohol.
La dopamina es un neurotransmisor que tiene múltiples funciones en el cerebro y, entre otras cosas, los efectos de placer que produce cuando es liberado con las experiencias de recompensa, como la relación sexual o el consumo de drogas.
Por ello, los resultados del experimento mostraron que a pesar de que hombres y mujeres bebieron cantidades similares de alcohol, los hombres liberaban una cantidad mayor de dopamina que las mujeres. Este incremento se encontró en la parte ventral del cuerpo estriado, zona del cerebro asociada con el placer y la formación y refuerzo de adicciones.
En los hombres, el incremento en la liberación de dopamina también mostró una fuerte asociación con los efectos subjetivos positivos de la intoxicación con alcohol, según explica la doctora Nina Urban, que participó en el estudio. Esto podría contribuir a las propiedades de refuerzo inicial del alcohol y al riesgo de formación de hábito, añade esta experta.
Los investigadores descubrieron también que la liberación de dopamina por el consumo de alcohol disminuye a medida que se repiten los episodios de beber en exceso, lo que podría ser uno de los factores por los cuales se desarrolla tolerancia al alcohol o se procede a transformar el consumo en un hábito.
Los investigadores creen que futuros estudios podrían centrarse en la identificación de los mecanismos cerebrales encargados de controlar la liberación de dopamina y sus efectos de recompensa y abuso en el ser humano.
Otras investigaciones en el pasado, sin embargo, han demostrado que el alcohol tiene efectos más perjudiciales en las mujeres que en los hombres, tanto sus efectos a largo plazo como la enfermedad hepática, como su impacto a corto plazo.
EL MEDICO INTERACTIVOUn psicoterapeuta 'online'
La terapia del comportamiento a través de Internet es eficaz contra la depresión
Puede 'derrumbar' las barreras que impiden el acceso a esta forma de tratamiento
Lo tiene todo, o casi todo. Es eficaz, accesible, menos costosa y se imparte en Atención Primaria. La psicoterapia a través de la Red ayuda a la recuperación de los pacientes deprimidos, tal y como acaba de demostrar un nuevo estudio. El 'secreto', en esta ocasión, es que se obtiene un mayor rendimiento del tratamiento 'online' porque se administra en tiempo real por un experto.
"El Gobierno de Reino Unido se comprometió a mejorar el acceso a las terapias psicológicas en las personas con depresión. El plan incluía la formación a 3.600 terapeutas con el fin de que pudieran impartirlas. La terapia cognitiva del comportamiento forma parte de él, pero hasta ahora los trabajos han demostrado que el acceso a ella es difícil, especialmente en Atención Primaria", comentan los autores del trabajo liderados por David Kessler, del Centro Nacional de Investigación de Atención Primaria en la Universidad de Bristol.
Por ello, en los últimos años se ha desarrollado material de autoayuda específico sobre esta terapia, que incluye programas informáticos interactivos. "El uso del teléfono para proporcionar este tratamiento es más eficaz que la forma tradicional de consulta... Sin embargo, los métodos desarrollados para aplicarla a través del ordenador son inflexibles y puede que no se adapten a las necesidades individuales de los pacientes. Por este motivo, la adherencia a la terapia se reduce", insisten los autores.
Sin embargo, el trabajo que ve la luz en el último 'The Lancet', cuyo número es un monográfico sobre salud mental, abre un nuevo camino en la accesibilidad a la psicoterapia y en el seguimiento del tratamiento por los pacientes. Lo constatan los 119 enfermos que han participado en el grupo de intervención con psicoterapia 'online'.
Ellos, junto con otros 148 pacientes que formaron el grupo control, fueron reclutados de 55 centros de Atención Primaria de Londres, Bristol y Warwickshire. Un tercio era mujer, con una media de edad de 35 años. "El grupo de intervención recibió la terapia tradicional más la psicoterapia a través de Internet con un experto en cada sesión, mientras que los que formaron el control siguieron los cuidados normales, mientras esperaban ocho meses a recibir la terapia cognitiva por ordenador", determina el estudio.
La psicoterapia en la Red se administró en 10 sesiones de 55 minutos cada una, a través de mensajes de texto y se prolongó en determinados casos durante 16 semanas. "Un total de 113 de los participantes del grupo de intervención y 97 del control completaron los cuatro meses de seguimiento", aclaran los investigadores.
Los datos inclinan claramente la balanza a favor de la psicoterapia 'online'. Así, un 38% de los que la siguieron se recuperó de la depresión en comparación con el 24% de los que recibieron la fórmula tradicional. A los ocho meses, la proporción de pacientes que se había 'curado' en el primer grupo era de un 42% frente al 26% del segundo.
"La terapia cognitiva del comportamiento 'online' en tiempo real con un terapeuta ofrece la flexibilidad y responde al 'cara a cara' de este tratamiento y es apropiada para las personas con síntomas severos", concluyen los autores. Y no sólo. Permite, también, un acceso más equitativo al tratamiento "además de proporcionar un servicio en aquéllas zonas donde no está disponible".
PATRICIA MATEY
EL MUNDO.ES SALUDLa psicoterapia mejora el control de los síntomas en los adultos hiperactivos
Todavía hoy muchos creen que el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es sólo cosa de niños. Pero lo cierto es que un 4% de la población adulta también lo sufre. Y lo que es peor, mientras que muchos de ellos no quieren o no pueden tomar medicación, otros que siguen terapia farmacológica continúan experimentando algunos de los síntomas de la patología, de ahí su necesidad de encontrar nuevas alternativas.
Ahora se sabe que la psicoterapia, concretamente la terapia cognitiva del comportamiento, podría ser una medida eficaz para estos enfermos. Así lo acaba de constatar un estudio publicado en la última edición de la revista 'Journal of American Medical Association' ('JAMA').
"Los medicamentos son muy efectivos para reducir el volumen de los síntomas del TDAH, pero no muestran las habilidades necesarias para manejar los problemas de atención que persisten en estos pacientes", explica Steven Safren, director de Medicina de la Conducta en el Departamento de Psiquiatría del Hospital General de Massachusetts (EEUU).
Este experto insiste en que "éste es el primer estudio controlado que evalúa una terapia no farmacológica, comparada con otras, para mejorar dichos síntomas y para reducir la medicación".
De hecho, en el ensayo, los científicos dividieron en dos grupos a 86 adultos hiperactivos (de entre 18 y 56 años) que usaban medicación pero continuaban con síntomas. Mientras que en uno de ellos, los pacientes recibieron 12 sesiones individuales de 50 minutos de duración (una por semana) de terapia cognitiva del comportamiento, los miembros del otro grupo fueron sometidos a técnicas de relajación (relajación muscular) y técnicas educativas para saber cómo aplicar la relajación a los síntomas del TDAH).
"Concretamente, la terapia cognitiva consistió en varios módulos. Así, uno de ellos se centró en la psicoeducación sobre el TDAH , así como en la formación sobre la gestión y planificación de tareas (uso de calendario y listas). También se les entrenó en la resolución de problemas", reza en ensayo.
En el segundo módulo se trabajó en las habilidades para reducir las distracciones y en el tercero, en los medios para adaptarse mejor a las situaciones de estrés. Todos los participantes fueron evaluados a los seis y a los doce meses de la terapia. Los datos revelan que los síntomas del TDAH se redujeron en un 30% en dos tercios de los pacientes que siguieron la psicoterapia. En cambio esta disminución sólo se logró en un tercio de los que llevaron a cabo las técnicas de relajación.
Este estudio sugiere que "la terapia cognitiva del comportamiento en adultos con TDAH parece ser una estrategia útil y eficaz en aquellos que presentan persistencia de los síntomas pese a la medicación. En general, el tratamiento fue muy bien tolerado, con tasas bajas de abandono y sus efectos sostenidos... La aplicación clínica de este tipo de estrategias es urgente para aquéllos que lo necesiten", determinan los autores en sus conclusiones.
Patricia Matey
http://www.elmundo.es/elmundosalud/2010/08/24/neurociencia/1282674073.html
La terapia online demuestra su eficacia en trastornos mentales
La salud mental es un campo en el que la medicina on-line está dando resultados concretos, auxiliada por las técnicas de imagen. Grupos de investigación de varios países han presentado datos de nuevos trabajos para el abordaje de patologías como la fobia social o la depresión.
La terapia para tratar la fobia social realizada por medio de programas informáticos a través del ordenador alcanza una eficacia similar a la de la intervención cara a cara con el especialista, según los resultados de un estudio dirigido por Cristina Botella, profesora de la Universidad Jaime I, de Castellón, presentados durante la Semana e-Health 2010, que se ha celebrado en Barcelona.
Este trabajo, que está pendiente de publicación en la revista CyberPsychology and Behavior, ha randomizado una población de 77 pacientes en tres grupos para comparar los resultados de la terapia presencial convencional con la de autoadministración que realiza el paciente con ayuda de un programa informático denominado Háblame. El tercer grupo corresponde a los controles, que permanecían en lista de espera para recibir tratamiento.
El 90 por ciento de los pacientes con trastornos mentales en Europa refieren no haber recibido atención sanitaria en los últimos doce meses
La investigación concluye que la eficacia de la intervención on-line es al menos igual que la de terapia tradicional para tratar a los pacientes con fobia social, además de que se ha confirmado que ambas alternativas son superiores al grupo control.
Los resultados se han mantenido durante un seguimiento de doce meses en ambos casos.La media de edad de los participantes incluidos en este trabajo se sitúa en 24 años, la mayoría mujeres y con un nivel educativo universitario. Se excluyó a pacientes en tratamiento previo para esta patología, a los diagnosticados de depresión mayor con riesgo de suicidio y a los consumidores de alcohol y drogas.Botella ha explicado a Diario Médico que las dos terapias están basadas en el mismo protocolo asistencial y son similares en cuanto a duración.
Las ventajas de la alternativa telemática, además de la reducción de costes, son que el paciente puede realizar la terapia tranquilamente en su domicilio sin necesidad de desplazarse, a la hora que más le convenga y a su propio ritmo.Gavin Andrews, de la Unidad de Investigación Clínica sobre Ansiedad y Depresión (CRUfAD), en el Hospital St. Vincent, de Sidney, y profesor de Psiquiatría de la Universidad de Nueva Gales del Sur, en Australia, ha coordinado 22 estudios randomizados y controlados realizados en pacientes con depresión, fobia social, trastorno de pánico y ansiedad generalizada.
Diversos estudios demuestran la eficacia de la terapia conductual realizada por medio de ordenador en trastornos mentales como la fobia social
Los resultados de estos trabajos demuestran que la terapia conductual realizada por medio de internet en los pacientes con estos cuatro trastornos es "efectiva, eficaz y aceptable".Es importante destacar que los enfermos incluidos en estos estudios tenían un grado de severidad similar al de los tratados con terapias presenciales realizadas por un especialista clínico y se pudo comprobar un progreso mayor en el seguimiento a los seis meses.
Además, el 80 por ciento de los participantes que habían completado el programa de telemedicina se mostraron satisfechos con los resultados.Ilkka Korhonen, director de Tecnología del Centro de Investigación Tecnológica VTT, de Tampere, en Finlandia, ha destacado que en Europa el 90 por ciento de los pacientes con trastornos mentales refieren no haber recibido atención sanitaria en los últimos doce meses y sólo un 2,5 por ciento han visto a un terapeuta. Además, se estima que sólo un tercio de los diagnosticados de ansiedad y depresión están bajo tratamiento.
En su opinión, la telemedicina representa una potencial solución a este gran problema, ya que la terapia por internet ahorra un 75 por ciento del tiempo necesario de los profesionales sanitarios para atender a los pacientes. Actualmente estas herramientas se usan para el seguimiento de los enfermos; "tenemos suficiente evidencia de que son útiles para el tratamiento".
KARLA ISLAS PIECK
Miedo a volar: un texto de Gabriel García Marquez
Seamos machos: hablemos del miedo al avión
El único miedo que los latinos confesamos sin vergüenza, y hasta con un cierto orgullo machista, es el miedo al avión. Tal vez porque es un miedo distinto, que no existe desde nuestros orígenes, como el miedo a la oscuridad o el miedo mismo de que se nos note el miedo. Al contrario: el miedo al avión es el más reciente de todos, pues sólo existe desde que se inventó la ciencia de volar, hace apenas 77 años. Yo lo padezco como nadie, a mucha honra, y además con una gratitud inmensa, porque gracias a él he podido darle la vuelta al mundo en 82 horas, a bordo de toda clase de aviones, y por lo menos diez veces.No; al contrario de otros miedos que son atávicos o congénitos, el del avión se aprende. Yo recuerdo con nostalgia los vuelos líricos del bachillerato, en aquellos aviones de dos motores que viajaban por entre los pájaros, espantando vacas, asustando con el viento de sus hélices a las florecitas amarillas de los potreros, y que a veces se perdían para siempre entre las nubes, se hacían tortillas, y había que salir a media noche a buscar sus cenizas del modo más natural: a lomo de mula.
Una vez, siendo reportero de un diario de Bogotá, en una época irreal en que todo el mundo tenía veinte años, me mandaron con el fotógrafo Guillermo Sánchez a perseguir una mala noticia en uno de aquellos Catalinas anfibios que habían sobrado de la guerra. Volábamos sobre la plena selva de Urabá sentados en bultos de escobas, porque asientos no había en aquel sepulcro volante, ni una azafata de consolación a quien pedirle el número de su teléfono en el paraíso, y de pronto el avión se metió a tientas por donde no era y se extravió en un aguacero bíblico. No sólo llovía afuera, sino también adentro. Agarrándose a duras penas, el copiloto nos llevó un periódico para que nos tapáramos la cabeza, y vimos, con asombro, que apenas si podía hablar y le temblaban las manos.
Ese día aprendí algo muy alentador: también los pilotos tienen miedo, sólo que a ellos, como a los toreros, no se les nota tanto en el temblor de las manos como en las supersticiones. Un amigo español -tan temeroso del avión que nunca viajaba sentado- lo descubrió una mala noche de invierno en que lo invitaron a presenciar el decolaje en la cabina de mando. Era en Nueva York, durante una tormenta de nieve, y la tripulación permaneció muy serena en la cabeza de la pista, hasta que le dieron la orden de decolar. Entonces, como si fuera un requisito técnico insalvable, todos se persignaron al unísono. Mi amigo, comprendiendo que en el fondo de su alma también los pilotos tenían miedo, le perdió para siempre el miedo al avión.
Yo tuve una prueba todavía más sutil volando por entre las estrellas sobre el océano Atlántico. Hablando de todo, le pregunté al comandante por otro piloto amigo que había sido mi compañero de escuela. Yo ignoraba, por supuesto, que se había estrellado en el aeropuerto de Tenerife cuando trataba de aterrizar en medio de la borrasca. El comandante me lo dijo de otro modo, pero más revelador:
-Se retiró de la compañía hace tres años, en las islas Canarias.
Sin embargo, el buen miedo al avión no tiene nada que ver con las catástrofes aéreas. Picasso lo dijo muy bien: «No le tengo miedo a la muerte, sino al avión». Más aún: hubo muchos temerosos que perdieron el miedo al avión después de sobrevivir a un desastre. Yo lo contraje como una infección incurable volando a media noche de Miami a Nueva York, en uno de los primeros aviones a reacción. El tiempo era perfecto y el avión parecía inmóvil en el cielo, llevando a su lado esa estrella solitaria que acompaña siempre a los aviones buenos, y yo la contemplaba por la ventanilla con la misma ternura con que Saint-Exupery veía las fogatas del desierto desde su avión de aluminio. De pronto, en la lucidez de la vigilia, tuve conciencia de la imposibilidad física de que un avión se sostuviera en el aire, y me juré que nunca volvería a volar.
Lo cumplí durante diez años, hasta que la vida me enseñó que el verdadero temeroso del avión no es el que se niega a volar, sino el que aprende a volar con miedo. Es una especie de fascinación. De todos los temerosos insignes que conozco, el único que de verdad no vuela es el arquitecto brasileño Oscar Niemayer. En cambio, su compatriota George Amado, que es un timorato aéreo de los más grandes, ha tenido la audacia poética de volar en Concord desde París hasta Nueva York, para allí tomar un barco que lo llevara a Río de Janeiro. El escritor venezolano Miguel Otero Silva y el director de cine brasileño Ruy Guerra, por distintos caminos, han llegado a la conclusión de que la única manera de combatir el miedo al avión es volando con miedo, y lo combaten casi todos los meses. Carlos Fuentes, que no voló durante quince años y hacía unos viajes épicos de ocho días, cambiando de trenes, desde México hasta Nueva York, no sólo ha vuelto a volar, sino que la semana pasada fue a dictar una conferencia en la Universidad de Indiana, en una avioneta de un solo motor. Sin embargo, entre los grandes especialistas del miedo al avión no hay ninguno mejor que don Luis Buñuel, que a los ochenta años sigue volando impávido, pero muerto de miedo. Para él, el verdadero terror empieza cuando todo anda perfecto en el vuelo y, de pronto, aparece el comandante en mangas de camisa y recorre el avión a pasos lentos, saludando a cada uno de los pasajeros con una sonrisa radiante.
Mi madre no ha volado más de dos veces en su larga vida. Nunca ha sentido miedo, pero conoce muy bien el de sus hijos -que son doce-, de modo que mantiene siempre una vela encendida en el altar doméstico para proteger a cualquiera de nosotros que se encuentre en el aire. Su fe es tan cierta, que a uno de sus hijos -que es ingeniero de caminos- se le cayó hace poco un buldozer en una cuneta. Mi madre oyó decir que el rescate podía costar más de 100.000 pesos, y le dijo a mi hermano que no gastara ni un céntimo, pues ella iba a encender una vela para sacar el buldozer. Mi hermano la reprendió: «Sólo a ti se te ocurre que una vela puede sacar un buldozer de una cuneta». Mi madre, impasible, le replicó:
-¡Cómo no va a sacarlo, si sostiene un avión en el aire!
GABRIEL GARCIA MARQUEZ
Psicólogos en banda ancha
“Me decidí a ofrecer un servicio on line de ayuda
psicológica porque era algo que podía acercar la
psicoterapia a personas que tenían dificultades
para acceder a la psicoterapia presencial, ya sea
porque viven en zonas rurales alejadas de gabinetes
psicológicos o en poblaciones pequeñas y
temen ser estigmatizadas si se conoce que acuden
a un psicólogo, o personas que no disponen de
mucho tiempo libre y pueden ahorrarse el tiempo
de los desplazamientos, personas que sufren algún
impedimento físico o mental que les dificulta
la salida de sus casas (obesidad, convalecencia,
fracturas, agorafobia, fobia social...), personas que
debido a la naturaleza de su problema no se atreverían
a contarlo cara a cara y también personas que
no pueden permitirse un tratamiento presencial
ya que suelen ser mas caros.Y opté por ofrecer
únicamente esta modalidad porque me parecía
que tenía más posibilidades de éxito. Conozco
casos recientes de colegas que tuvieron que cerrar
el gabinete presencial poco después de montarlo
por escasez de clientela y por no poder soportar
los gastos que ocasionaba”, explica Franciso Porto
Pérez, responsable de www.tupsicólogo-online.es
que funciona desde enero del 2007.
Pero su iniciativa no es nueva ni inusual. La ciberterapia o
consulta psicológica a través de internet comenzó
a mediados de los noventa en Estados Unidos y en
seguida se probó en Europa y Latinoamérica, y su
uso está más extendido de lo que podría parecer.
Existen entidades que ya se han encargado
de regular su ejercicio y de establecer un código
ético para los sitios web relacionados con la salud
mental.
El psiquiatra Luis I. Mariani, presidente
de la Sociedad Iberoamericana de SaludMental en
Internet (Sismi) está convencido de que el fenómeno va
a más y de que, en el futuro, la psicoterapia
virtual irá reemplazando a la presencial. “Cuando
dispongamos de sistemas de transmisión de datos
multisensoriales de alta calidad y en tres dimensiones,
la experiencia terapeuta-paciente va a ser muy similar a
la presencial”, comenta. Por timidez, porque viven alejados,
por falta de tiempo o por no salir de casa, cada vez son
más quienes optan por la ciberterapia, consultas psicológicas vía
Pero ¿qué tipo de problemas pueden resolverse
con un psicólogo a distancia y cómo trabajan?
La oferta de terapias psicológicas por internet es
amplísima y no faltan profesionales que apuestan
incluso por el psicoanálisis vía on line, si bien esta
última suscita polémica. La opiniónmayoritaria
entre los especialistas es que la consulta virtual
puede utilizarse en el caso de problemas o preocupaciones
de la vida cotidiana (dificultades en
el trabajo, con los hijos, con los estudios, miedo
a equivocarse con una decisión...) o trastornos
mentales leves que no requieren de una intervención
psicológica en profundidad ni de medicación,
y nunca para cuadros psicóticos o depresivos
graves o que impliquen a terceras personas. Pero
entremedias queda un abanico de trastornos sobre
el que las opiniones no están tan claras. Francisco
Porto relata que la mitad de las consultas que
atiende son por problemas de pareja, seguidas de
las relacionadas con trastornos sexuales, fobias
sociales, ansiedad, depresiones o trastornos alimentarios,
y que mediante chat o por teléfono es
posible llevar a cabo una terapiamuysimilar a la
que se haría en una sesión presencial. En cambio,
el psicólogo Pablo Ruisoto, que lleva cinco años
combinando la consulta presencial con la virtual
en el Instituto de Ciencias del Comportamiento
(ICC), asegura que descarta la consulta on line en
los problemas de pareja y los que exigen contactar
con otros familiares. “En realidad nuestro asesoramiento
es verbal, de modo que hacerlo a distancia
no invalida nada; lo que ocurre es que en casos en
los que es importante contar con la presencia de
otros miembros del entorno o ver la interacción de
la pareja cara a cara –desde cómo discuten hasta
cómo entran en la consulta–, hacerlo a través de la
cámara de un ordenador resulta incómodo y no te
permite tener una visión de conjunto para obtener
toda la información”, explica Ruisoto.
El doctor Mariani sostiene que la psicoterapia de
orientación cognitiva conductual puede canalizarse
perfectamente a través de internet “y es la que
ha demostrado mayor eficacia en el tratamiento de
los trastornos que con mayor frecuencia afectan
a los adultos, como los trastornos de ansiedad, de
pánico, trastorno obsesivo-compulsivo, agorafobia,
ansiedad social, fobias y la depresión menor o distimia”.
Sin embargo, Vicente Prieto, vocal de Clínica
y Salud del Colegio de Psicólogos de Madrid, opina
que determinadas técnicas de relajación o de
desensibilización sistemática para las fobias son
inviables a distancia. “Hay muchos casos que requieren
enfrentar a la persona a ciertas situaciones
o entrenarla en habilidades sociales que exigen que
el psicólogo la acompañe en su entorno cotidiano,
y esos no pueden abordarse por internet”, precisa.
Pablo Ruisoto explica que, en su caso, lo primero
que hace cuando le llega un paciente a través de
internet es evaluar cada caso concreto para ver
si lo puede atender por esta vía o si requiere un
tratamiento cara a cara. En su opinión, la consulta
psicológica a distancia es válida y tan eficaz como
la presencial para todos aquellos casos en que el
objetivo sea asesorar o diseñar un plan de intervención
que se pueda transmitir con el lenguaje,
puesto que la videoconferencia o la conexión en
banda ancha con cámara y micrófono permite oír
y ver prácticamente igual que si el cliente estuviera
cara a cara en el despacho.
No obstante, los profesionales admiten que se
encuentran con un obstáculo importante en la consulta
virtual porque son muy pocos los pacientes que solicitan
el uso de la cámara. “Esto hace que se pierda la información
no verbal del cliente, como la forma de presentarse, el lenguaje
corporal o el tono de voz, y eso puede dificultar en algunos
casos el diagnóstico de algún trastorno psicótico o de la
personalidad o percibir el estado emocional del paciente en
algunos momentos, todo lo cual sería más fácilmente
detectable en una entrevista presencial”, reconocen Mariani
y Porto. Este último apunta otro problema intrínseco a la
terapia online: “Al basarse en el lenguaje escrito, todas las
tareas que rodean la terapia requieren de mucho más tiempo que la
presencial; lo que el cliente lee en unos segundos puede tardar
varios minutos en escribirse cuando se trata de un mail; el primer
contacto, las sesiones y orientaciones, el envío de material de
apoyo como cuestionarios y escalas, las instrucciones de las
diversas técnicas, el aclarar dudas, motivar o aconsejar a los
clientes en los mails que se intercambian entre sesiones, etcétera,
hacen que se alarguen considerablemente las jornadas”.
En cambio, cree que las sesiones virtuales tienen la ventaja de que,
al quedar registradas, pueden ser consultadas en cualquier momento
por el paciente o el profesional, “lo que facilita que el primero pueda
asimilar mejor las pautas e instrucciones que se le dieron al releerlas
y, al segundo, hacer un mejor seguimiento y consultar informaciones
antiguas que pueden resultar reveladoras junto a otras más recientes.
Y la comodidad de asesorarse mediante correo electrónico o chat
también anima a más personas a obtener una orientación profesional
para problemas o dificultades ocasionales que no recabarían si
tuvieran que acudir a consulta.
Y¿quiénes buscan ayuda psicológica virtual? “La mayoría de mis
pacientes, en torno al 80%,son mujeres, de entre 21 y 45 años,
con estudios universitarios, que viven en ciudades pequeñas o
pueblos; también tengo pacientes que por trabajo o estudios se
encuentran en el extranjero y prefieren consultar a un psicólogo
en su lengua materna”, responde Porto. Ruisoto no ve grandes
diferencias entre quienes consultan por mail y quienes acuden
al despacho, salvo que los primeros son algo más jóvenes y son
personas acostumbradas a las nuevas tecnologías. Son muchos
los pacientes que eligen la vía virtual animados por la comodidad de no
tener que desplazarse para comunicarse con su psicoterapeuta, bien
porque tienen problemas físicos o psíquicos (agorafobia) paramoverse,
bien por falta de tiempo o porque a través de internet pueden atenderse
con el profesional que quieran residan donde residan. Pero también
hay un grupo que llega a estas consultas virtuales por timidez, en busca
de anonimato o porque por mail o chat se encuentran más desinhibidos
que cara a cara.“He tenido clientes que habían estado anteriormente
en terapia presencial y quemerevelaron aspectos de su problema que
nunca antes se habían atrevido a contar y eran factores importantes para poder
evaluar y tratar correctamente el problema”, confiesa el responsable de
Tu psicólogo-online.
Claro que a las consultas virtuales de psicología también llegan muchas
personas en busca de respuestas milagro y, por supuesto, gratuitas para
sus problemas cotidianos. “Recibimos muchos correos electrónicos pidiendo
ayuda sobre problemas de pareja o con los hijos de personas angustiadas
que buscan una solución mágica, que creen que con la respuesta que les
darán por mail se resolverán esos problemas; y no es así, no hay frases
mágicas, la consulta psicológica online es igual que la presencial, requiere
de una planificación y de una intervención”, explica Pablo Ruisoto.
Y advierte también de que el hecho de hacerla por internet no quiere decir
que la consulta psicológica sea gratuita, aunque es cierto que es más económica
que una de carácter convencional. En su caso, una sesión on line cuesta 35 euros,
frente a los 60 de una presencial.“Hay un alto porcentaje depersonas que cuando
respondemos a su mail explicando que tratar su problema requiere de varias
sesiones y de un plan de intervención personalizado y les explicamos las condiciones
económicas y que no podemos concretarles nada hasta que hayan aceptado estas,
desisten y no volvemos a saber de ellos; en cambio, en la consulta presencial,
el 99% de los pacientes que llegan prosiguen”, dice el psicólogo de ICC.
Pero, más allá del coste, ¿qué hay que tener en cuenta cuando se busca atención
Psicológica online? “Lo primero, antes de asesorarse sobre nada, es saber con
quién estás tratando, si es un profesional colegiado o no, y que ofrece garantías de
solvencia, porque si no sus consejos en vez de ayudar pueden perjudicar”, subraya
el vocal de Clínica y Salud del Colegio de Psicólogos de Madrid. Y advierte que no
siempre es así, pues al colegio llegan quejas de pacientes que se han estado tratando con
personas que no eran ni psicólogos ni psiquiatras, o que han recibido consejos que no
podían aplicar. El presidente de la Sociedad Iberoamericana de Salud Mental en
Internet también aconseja cerciorarse de la idoneidad del terapeuta virtual, “como
en la vida real”. Su recomendación es optar por profesionales que expongan su
currículum y su número de colegiado para que puede verificarse, y recuerda
que los sitios web acreditados por la Sismi o por Health On the Nent (HON) ofrecen
una mayor garantía para el usuario. Ruisoto considera que una garantía adicional es
comprobar que detrás de una consulta virtual hay también una institución física, y que
el profesional en cuestión tiene una formación específica para el problema para el que
buscamos ayuda. “No vale cualquier psicólogo de los que hay en internet, igual que no
vale cualquier psicólogo que tenga consulta con paredes y sillas”, opina. Por otra parte,
Franciso Porto aconseja tomar precauciones para evitar que el material de las sesiones
pueda llegar a manos de otras personas, lo cual violaría el principio de privacidad. Son útiles
para la prevención del filtrado de datos el uso de contraseñas y de herramientas para la verificación
de los usuarios, entre otras medidas de seguridad. En cuanto a la efectividad de los tratamientos
psicológicos a distancia, Porto asegura que está comprobado que la mejoría del paciente tiene
más que ver con la calidad de la relación que es capaz de construir el terapeuta con el paciente que
con las técnicas en sí mismas. “Calidad, empatía, autenticidad y consideración positiva son características
que los terapeutas deben emplear con sus pacientes para que puedan encontrar mejoría en
sus problemas, y esas características son perfectamente aplicables por chat escrito, por teléfono o a
través de micro y webcam”, relata el especialista. Mariani opina que el tratamiento por internet
“resulta eficaz sólo cuando los trastornos mentales que van a ser abordados tienen como indicación
exclusiva de tratamiento la psicoterapia, sin necesidad de medicación, ya que no es posible medicar
por internet”. Vicente Prieto, por su parte, cree que el tratamiento virtual es eficaz cuando se trata
de aconsejar y de dar estrategias para problemas de la vida cotidiana del paciente, pero considera
que no es una alternativa válida para sustituir una intervención psicológica en profundidad.
¿POR QUÉ GUSTA?
Por...
ANONIMATO. Hay personas que, por vergüenza, por estar expuestas a la opinión pública, por miedo a que las estigmaticen, prefieren no verse con el psicólogo.
INTIMIDAD. Algunos pacientes se sienten más desinhibidos, más libres para expresar lo que sienten y ser más directos si no tienen al terapeuta delante.
COMODIDAD. En internet las distancias no existen; eliges el profesional que quieres vivas donde vivas; ahorras tiempo y te puedes conectar aunque estés de viaje.
DISCAPACIDAD. Es una buena solución para personas que tienen reducida la movilidad física por una discapacidad o por una convalecencia, por fobia social, obesidad...
ECONOMÍA. Las sesiones virtuales con el psicólogo acostumbran a ser entre un 40% y un 50% más
baratas que las sesiones presenciales.
MAYTE RIUS
SUPLEMENTO ESTILOS DE VIDA
LA VANGUARDIA 01/08/2009Alimenta bien tu cerebro
Decía Virginia Woolf que uno no podía pensar bien, amar bien, dormir bien, si no había cenado bien. El cerebro es una intrincada maraña de neuronas o células nerviosas y cables eléctricos interconectados mediante unas sustancias químicas muy simples, cuya misión es transmitir mensajes de una célula nerviosa a otra. El cerebro representa sólo el 2% de nuestro peso: sin embargo, necesita alrededor del 20% de la energía que ingerimos. Si nosotros “somos lo que comemos”, entonces nuestro cerebro también dependerá de lo que comamos. Podemos mejorar la salud y las funciones del cerebro a través de la alimentación. La principal energía que necesita el cerebro para funcionar es la glucosa que proviene de comer alimentos ricos en carbohidratos, como cereales, legumbres, frutas y vegetales, así como productos lácteos. Pero, además, necesita otros nutrientes esenciales: vitaminas, minerales, ácidos grasos, proteínas… Un exceso o un defecto del nutriente necesario puede afectar al sistema nervioso. Una alimentación desequilibrada puede producir carencias específicas de algunos de los nutrientes, que se manifiestan mediante síntomas o sensaciones como apatía, desgana, irritabilidad, nerviosismo, cansancio, falta de atención, fallos de memoria, de concentración e incluso depresión. Sabemos que la nutrición es importante, pero aún lo es más para la función cerebral. Nuestro cerebro, como cualquier parte de nuestro cuerpo, necesita alimentarse. En función de los nutrientes que reciba, su actividad será diferente. Es decir, la composición de cada comida tiene un efecto directo en la producción de las señales químicas del cerebro. Estas sustancias, responsables de la transmisión de información a lo largo del sistema nervioso, son los llamados neurotransmisores, y pueden modularse en parte por nuestra alimentación. Por medio de ella podríamos influir sobre nuestro humor y comportamiento, ayudar a aliviar la depresión, la ansiedad, la neurosis y los trastornos del sueño. Cada uno de los neurotransmisores existentes —existen unos 50 diferentes— tiene una misión específica. Para formarlos, se requieren determinados nutrientes que proporcionan los diferentes alimentos. Por ejemplo, los lácteos (quesos, leche), huevos, pescados, carnes, legumbres, frutos secos y frutas (plátano, piña, aguacate) aportan una sustancia denominada triptófano, imprescindible para sintetizar un neurotransmisor denominado serotonina, que está relacionada con las emociones, la depresión, el control de la temperatura, del hambre y del sueño. Así, un déficit de serotonina implica un fallo en los circuitos que requieren esta sustancia. Al comer correctamente, mejorará nuestro estado de ánimo, pensaremos más rápido, tendremos más memoria, nos podremos concentrar mejor. Éstos son sólo unos pequeños ejemplos de lo que los alimentos pueden hacer por nuestro cerebro. Cuando pensemos en alimentación, no debemos pensar sólo en diabetes, enfermedades cardiovasculares, obesidad, etc.., sino también en el órgano más importante, el cerebro.
¿Cómo llevar a cabo una alimentación inteligente?
Hay que intentar comer más alimentos ricos en carbohidratos con un poco de proteína por la noche; ayudarán a relajarse y a dormir mejor. Deben consumirse ácidos grasos esenciales, ya sea en forma de pescado azul o de suplementos dietéticos. Es deseable incluir alimentos ricos en proteínas en la dieta. Las proteínas son esenciales para fabricar los neurotransmisores que son vitales para los procesos cerebrales. Se debe intentar que la comida del mediodía sea más rica en proteínas, para optimizar la mente y mantenerse más despierto por la tarde. Hay que comer alimentos ricos en vitaminas y minerales; poseen la llave para que muchas reacciones puedan llevarse a cabo. Beber 1,5 o 2 litros de agua al día ayuda a mantener el cerebro bien hidratado. Para oxigenar el cerebro, son convenientes el ejercicio y las comidas ligeras y frecuentes.
Consejos:
La principal energía que necesita el cerebro para funcionar es la glucosa, que proviene de comer alimentos ricos en carbohidratos. Por medio de la alimentación, podríamos mejorar el humor y el comportamiento, ayudando a aliviar la depresión, la ansiedad, la neurosis y los trastornos del sueño.
DRA. MARTA CASTELLS